miércoles, 11 de mayo de 2011

Fotos

Hanumasana

O sea, apertura de piernas. Si no lo han hecho antes ni se les ocurra intentarlo en una sesión. Esto puede llevar meses. La postura, en concreto, se llama Hanumasana y sirve para estirar los isquiotibiales, sí, eso que va desde el culo hasta la parte de atrás de la rodilla. Es útil, entre otras cosas, para presumir delante de los amigos, aunque, y esto es lo importante, también sirve para poder agacharnos con más facilidad sin lesionarnos.

lunes, 9 de mayo de 2011

Postura del Pez

Pequeña secuencia que comienza con la media postura sobre los hombros, luego la postura del pez y finalmente la postura de relajación. Recomendable para un final de sesión

Fotos

Judiones con seitán y setas

No soy fan de las legumbres, pero quería hacer una receta para probar y se deja comer:

Ingredientes para 4 personas:
  • 300 g de judiones
  • 2 cebollas
  • 4 dientes de ajo
  • 2 tomates maduros
  • 1 pimiento rojo
  • 200 g de seitán
  • 200g de setas
  • 1/4 de vaso de vino blanco
  • 1/2 cucharadita de pimentón
  • azafrán en hebra
  • 3 hojas de laurel
  • aceite y sal
Preparación

  1. Poner los judiones en remojo al menos 5 horas antes (si son 6 mejor)
  2. En la olla se ponen a hervir en agua fría sin sal ni ningún otro condimento. Cuando rompe a hervir se añade un poco de agua fría para romper el hervor, se repite esta operación dos veces más.
  3. Después se añade la cebolla entera; se deja cocer durante una o dos horas
  4. Mientras, se prepara un sofrito con un poco de aceite, la cebolla, los ajos, el pimiento y el azafrán. Cuando estén blandos todos los ingredientes se añade el tomate picado; cuando el tomate esté hecho, se añade el pimentón y se incorpora el vino y se deja cocer a fuego fuerte. Pasados unos minutos, se agregan el laurel y el seitán y las setas troceadas, se baja el fuegto y se deja cocer tapado durante al menos 20 minutos.
  5. En cuanto esté listo el sofrito se incorpora a la olla de las legumbres, se añade sal y se deja cocer otros 15 o 20 minutos más.
Sugerencia: A la hora de servir cortar la cebolla en cuatro y poner un trozo en cada plato.

Tiempo: unas 2 horas
Dificultad: media
Precio: medio

Comentarios: Sólo la he hecho una vez y las legumbres no son mi plato favorito, aún así habrá gente a la que le encante. Plato idóneo para los días fríos. Por cierto, muchos de los "gases" que provocan las legumbres se deben a la combinación con otros alimentos en la misma comida, este plato, en concreto, no me los ha provocado. Al no llevar carne ni grasas animales, y comerlo como plato único la digestión es mucho más ligera.

domingo, 8 de mayo de 2011

Fotos

Cómo conocí el Yoga

 

Durante unas vacaciones de verano, en julio, mientras acompañaba a mis padres y a mis tíos a comprar en un hipermercado, me llamó la atención la portada de un libro, era el Moderno Manual de Yoga de Vijay Hassin, libro escrito alrededor de 1977, editado en 1978, y llegado a España en 1985. Así es como llegaban las cosas entonces, no como ahora que podemos ver un estreno simultáneamente a través de internet en paises que están a miles de kilómetros de distancia. Yo tenía 16 años. Durante aquel año no me acompañó mi primo a las vacaciones ya que iba a cumplir los 18 y se había presentado voluntario para hacer el Servicio Militar Obligatorio. No es que me sintiera especialmente solo, siempre me he sentido cómodo en soledad y nunca he buscado amistades porque sí. Yo leía, iba al cine, jugaba contra mí mismo a juegos que se jugaban en pareja, me gustaba escribir relatos y sabía tocar la guitarra y bailar Break Dance.
Ese no había sido un año especialmente lector, desde 3 años atrás llevaba la cuenta de los libros que leía. Lo extraño de que ese libro me llamase la atención fue que estaba en una estantería rodeado de otros muchos que se suponía podían ser más interesantes para un adolescente como yo. Libros de deportes y de música convivían con otros pasatiempos, cualquiera de ellos más atractivos para un joven que no sabía nada de Yoga.
Ese día yo no tenía dinero, sin embargo me propuse comprar aquel libro.
En mi casa o en mi círculo de amigos no había nadie que practicase yoga. A lo sumo, si alguien me lo hubiese mencionado, tal vez yo hubiese pensado que se trataba de algo que tenía que ver con el "pequeño saltamontes" de la serie Kung Fu. Es decir esa especie de aprendizaje entre monjes de algo más que un simple arte marcial, de aprender autocontrol y esas cosas. En resumen, que yo no tenía ni idea de Yoga, y que no había una razón obvia para que yo me interesase más por el Yoga que por el fútbol, la música, o el kárate por ejemplo. De hecho, de pequeño, con 9 años o así fui durante un tiempo a un gimnasio para aprender kárate.
Durante los días siguientes estuve ahorrando la paga de la semana y las vueltas de los recados para poder comprármelo y estaba tan impaciente que nada más conseguirlo, aún sin tener dinero para el autobús, me fui caminando hasta el hipermercado, que estaba a unos tres kilómetros cruzando los dedos para que no se hubiese vendido. Allí estaba "esperándome".
Han pasado de eso, 25 años. Desde entonces he leído muchísimos libros, centenares, muchos de ellos de Yoga o directamente relacionados. He practicado, y me he sacado un par de títulos que me capacitan como profesor de Yoga. También tuve durante meses un popular canal en internet que emitía las 24 horas videos de Yoga. El canal lo apagué hace tiempo porque no quería problemas con los derechos de autor y menos siendo una actividad que no me reportaba dinero alguno. Lo que me desconcierta y me sigue desconcertando después de tantos años es:
¿Por qué escogí aquel libro?